Juan de Arfe. Custodia de asiento de la Catedral de Sevilla, 1580-1587. 380 cm de altura. Plata / Maqueta de la custodia de Sevilla. Catedral de Sevilla. 1580. Madera plateada, 104 cm

Juan de Arfe. Custodia de asiento de la Catedral de Sevilla, 1580-1587. 380 cm de altura. Plata / Maqueta de la custodia de Sevilla. Catedral de Sevilla. 1580. Madera plateada, 104 cm

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Datos históricos

En el cabildo celebrado el 19 de junio de 1579, los capitulares acuerdan realizar una nueva custodia. Se buscan a distintos artífices que realizaran trazas, seleccionándose las del leonés Juan de Arfe y las del jiennense Francisco Merino. El 3 de agosto de 1580, el cabildo acuerda hacer el encargo a Arfe, dándole a Merino mil reales como compensación. El 25 de agosto, Arfe firmaba el contrato de obligación, estableciéndose un periodo máximo de seis años para su culminación. En la catedral se conserva un modelo en madera pintada (104 mm) que sólo recoge la estructura arquitectónica, y en la que puede apreciarse la obra sin las reformas sufridas posteriormente. La custodia fue estrenada el día del Corpus Christi de 1587.

La custodia

La custodia, de 3,90 m. de altura y 500 kilogramos de peso, fue ya considerada por su autor “como la mayor y mejor pieça de plata que de este género se sabe”.

Su arquitectura es de planta circular y adopta la estructura de un esbelto templete con cuatro cuerpos, de los que el último se corona además por una linterna. En el ordenamiento de sus columnas se siguen, como se especifica en el contrato, “las tres maneras de edificar de los antiguos: la primera orden, jónica; la segunda corintia y la tercera romana [orden compuesto], guardando todos los preceptos de la arquitectura”. Pero quizá lo más impresionante sea la multitud de imágenes, algunas inabarcables a simple vista, que completan esta gran arquitectura. Reformas llevadas a cabo durante el XVII han desfigurado su primitiva estructura (adición del pequeño cuerpo de remate). También se trastocó su programa iconográfico original.

Conclusión

Esta custodia de templete pasa por ser la más importante y significativa de la platería española, a la que se une su singularidad histórica-artística reflejada en su clasicismo formal, la elegancia y belleza de sus proporciones y su intencionalidad didáctica.