Antonio de Arfe. Custodia de la catedral de Santiago de Compostela, 1539-1544. Basamento de 1573

Antonio de Arfe. Custodia de la catedral de Santiago de Compostela, 1539-1544. Basamento de 1573

6.

En línea con los anteriores plateros se sitúa Antonio de Arfe, hijo de Enrique y con quien realizó su aprendizaje. De él dice su hijo Juan en la Varia que fue uno de los iniciadores del nuevo estilo renacentista en la platería española, “introduciendo de nuevo la obra antigua de los Griegos y los Romanos, estilo no usado en la platería hasta que Antonio de Arfe, mi padre, la comenzó a usar en la custodia de Santiago de Galicia, y en la de Medina de Rioseco, y en las andas de León”.
La custodia compostelana, ealizada entre 1539 y 1544, es de planta hexagonal con torrecillas de balaustres en los ángulos y cuatro cuerpos escalonados decrecientes que se forman mediante arcos o entablamentos sobre pilastras.
Sus estatuillas, distantes ya del goticismo de las de su padre, muestran –también los relieves– llamativos alargamientos y un dinamismo y una expresividad procedentes quizá de Berruguete, vecino de Valladolid como el platero.
Suyo es también el basamento o “asiento” de la custodia (1573), “con los más hermosos relieves de toda la platería del Renacimiento”, y que son testimonio de la extraordinaria habilidad alcanzada en sus últimos años. Dedicados al apóstol, están realizados con un sentido muy pictórico de la composición, la cual se abre en amplias perspectivas donde se insertan las figuras, de perfiles alargados y difuminados, y actitudes enérgicas.