Estuches. Musedo de Artes Decorativas, Madrid.

Estuches (MAD)

21. Estuches (MAD)

La exquisitez de las piezas del Tesoro del Delfín se completa con los estuches diseñados, ex profeso, adoptando la forma de cada una de ellas, lo que permitía su traslado con seguridad y hacer recuentos reconociendo la pieza por la forma del estuche. Tienen un alma de madera, el interior forrado de lana y raso o tafetán, y un sistema de apertura con aldabillas. El exterior es, en su mayoría, de tafilete encarnado, y se adornan con motivos a la manera de las encuadernaciones, de lises y delfines, ruedecillas, rosetas, etc. Esta decoración exterior pudo realizarse en los talleres que encuadernaron los libros del Delfín en Paris, en el último tercio del siglo XVII y principios del siglo XVIII, tanto para dotar de estuches piezas recién terminadas, como para sustituir estuches deteriorados o unificar el aspecto de la colección. Las piezas del Tesoro encajan perfectamente en sus estuches, aunque debido a que muchas de ellas tienen desperfectos sufridos fundamentalmente durante la Guerra de la Independencia, y a que se hicieron algunas reconstrucciones inexactas, hoy puede resultar difícil en ocasiones casar el vaso con su estuche. El conjunto de 120 estuches propiedad del Museo del Prado, se encuentra mayoritariamente depositado en el Museo Nacional de Artes Decorativas.
La mayoría de los estuches va decorado con símbolos del Rey, entre los que se encuentran la flor de lis y el delfín, propios de la Monarquía Borbónica francesa. Además, como podemos observar en algunos ejemplares, también aparece el escudo del Delfín de Francia -título reservado a los príncipes herederos al trono francés que fuesen hijos legítimos del monarca reinante- que está cuartelado y en el que aparecen los citados símbolos, además de la corona real.