El vaso está formado por tres piezas de ágata de distintas tonalidades y cuatro guarniciones de oro esmaltado. El cuerpo es una pieza antigua de sardónice, de boca redonda y perfil curvo, decorada con gallones cóncavos con reborde, separados por puntas de dardos muy esquemáticas. Sobre el borde se apoya una cabeza de águila, esmaltada en blanco y en negro. En 1918 le fue robado el dragón del asa. © Museo del Prado.

Jarro de cristal con Narciso y una sirena en el asa, 1555

10. Jarro de cristal con Narciso y una sirena en el asa, 1555

Uno de los vasos más admirados de los conservados en el Museo del Prado que representa el mito clásico de Narciso, joven extraordinariamente bello que se enamora de sí mismo al ver su rostro reflejado en el agua. La decoración del asa, formada por una sirena y el torso del joven que nace de unas flores y se inclina para mirarse en el agua, está en relación con los grabados del Manierismo internacional que en el siglo XVI circulaban por Europa con diferentes modelos decorativos y, en particular, con jarros de la escuela de Fontainebleau. El trabajo del pie, de lazos entrecruzados conocidos como “lacerías”, deriva del arte mudéjar español. Cristal de roca vaciado y grabado. Plata dorada parcialmente, oro esmaltado de verde translúcido y azul claro, rubíes en cabujón.