3. Estrados, según Juan de Zabaleta

3. E

Izq. José García Hidalgo. Interior madrileño, cobre, talla dulce. Fines del siglo XVII.
Der. Michele Regolia. Interior de un palacio napolitano. Segunda mitad del siglo XVII. Nápoles, colección Pisan.

Juan de Zabaleta (+1670), escritor y cronista del rey Felipe IV, cita en su Día de fiesta por la tarde (1659), que trata sobre la vida cotidiana en su época, hasta tres estrados en algunas viviendas principales: el estrado de respeto (a modo de antesala o recibidor), decorado con tapices o pinturas, alfombras y sillones; el estrado de cumplimiento (sala en que se recibía a las visitas), con tarima, numerosos cojines y algunos muebles. En este estrado, los hombres, separados del estrado femenino por una barandilla, se sentaban en sillas y taburetes. El tercero, llamado estrado de cariño, estaba situado en la alcoba de la dueña, junto a ala cama, y era donde recibía a sus amigas más íntimas.

Son muy pocos los testimonios gráficos de interiores de viviendas en España en los siglos XVI y XVII. En el grabadito de García Hidalgo se puede apreciar un interior, quizá la pieza de la casa que Zabaleta denomina “estrado de respeto”, muy bien decorado con pinturas, espejos y dos papeleras o contadores –se solían colocar por parejas– sobre bufetes al fondo de la habitación; a la derecha aparece otro mueble, más aparatoso, difícil de identificar, aunque podría tratarse de otro escritorio o cualquier otro mueble para guardar.