La silla de brazos

La silla de brazos

7.

Aunque la forma de las sillas de brazos apenas varía y los motivos de riñoncillos persisten a lo largo de todo el XVII, el segundo tercio del siglo introduce variantes en la decoración de las chambranas: las más sencillas son las que muestran motivos geométricos de cintas entrelazadas; las más tardías otras complican sus perfiles o se tallan con motivos vegetales barrocos.

Descripción del sillón superior derecha
Sillón (1575-1625) desmontable con asiento y respaldo de cuero. Brazos estrechos y ligeramente ondulados al elevarse en su parte trasera afianzando una curva terminada en voluta en su parte delantera. Patas apoyadas sobre zapatas y chambrana frontal con recorte de riñoncillos. Respaldo reforzado con un travesaño posterior y decorado con motivos florales inscritos en rombos.

Descripción del sillón inferior derecha
Los montantes y largueros que forman patas y respaldo, estos últimos rematados por ménsulas molduradas, están aserrados a escuadra, así como los travesaños laterales que unen los soportes lateralmente. Al frente y en la trasera se disponen dos chambranas altas, caladas, que figuran cinteados entrelazados. En esta armadura se montan, al aire, asiento y respaldo, formados por piezas de terciopelo carmesí; la del asiento se apoya una base de cuero, y ésta sobre cinchas, añadidas modernamente.
El asiento es plegable: las dos chambranas se parten al medio, articulándose las mitades con charnelas de bordes anillados contrapeados de hierro, de manera que se pueden doblar hacia dentro; los montantes del respaldo se atirantan con una varilla de hierro rematada en una falleba.