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Historia del jardín

La naturaleza al servicio del arte

Viena. Schönbrun

HISTORIA Los orígenes de Schömbrunn se remontan al siglo XIV, momento en el que las tierras pertenecían al monasterio de Klosterneuburg, que había construido en ellas un molino fortificado llamado Katterburg. En 1559 Maximiliano II adquirió estos terrenos, convirtiendo el molino en pabellón de caza. En 1612 el emperador Matías, mientras cazaba, descubrió una fuente, a la que dio el nombre de Schönen Brunnen (Hermoso manantial). En 1683 el pabellón fue destruido por los turcos, por lo que en 1692 el emperador Leopoldo I encargó al arquitecto Johann Berhard Fischer von Erlach la realización de un nuevo proyecto, que tuvo como modelo al palacio de Versalles. En un principio el palacio iba a estar sobre la colina, donde hoy se halla la Glorieta, pero al final se decidió situarlo en una posición inferior, disponiéndose el jardín en las zonas llanas adyacentes y en las que ascienden hacia la fuente de Neptuno y la Glorieta. Las obras se iniciaron en 1695, continuaron a comienzos del siglo XVIII bajo la dirección de Johan Emanuel Fischer von Erlach, finalizando a partir de 1774 los trabajos el arquitecto Nokolaus Pacassi, que añadió la estética rococó al énfasis barroco inicial. Entre 1817 y 1819 las fachadas al jardín fueron modificadas bajo una estética clasicista, por Johann Aman. En 1945 el palacio fue dañado seriamente por un bombardeo y hubo de sufrir una profunda restauración. LOS JARDINES El acceso al conjunto formado por el palacio y los jardines, que rivalizan por su esplendor, monumentalidad y variedad con otros jardines reales europeos, se realiza a través de un gran patio de honor, donde se hallan dos fuentes monumentales realizadas en 1776. A la izquierda Johann Baptist Hagenauer realizó la que representa a los ríos Danubio, Inn y Enns. Y a la derecha Franz Anton Zauner ejecutó la que simboliza a los reinos de Galitzia, Lodomiria y al principado de Transilvania. La fachada trasera del palacio da a los jardines, realizados en su primera fase por el jardinero francés Johann Pret entre 1695 y 1706. Medio siglo más tarde el príncipe Anton Wenzel Kaunitz ordenó la reordenación de los jardines bajo el concepto de la ilustración histórico-mitológica de la naturaleza, que buscaba fines didácticos. A partir de 1765 se hace cargo de los trabajos Ferdinand von Hohenberg, y desde 1773 Johann Wilheln Beyer, autor de una gran número de esculturas. El plano del jardín se inspira en Versalles con un gran eje central, que parte de la fachada trasera del palacio y atraviesa por su centro los elementos más destacados: el Gran Parterre, la Fuente de Neptuno, que cumple aquí el papel simbólico de la Fuente de Apolo de Versalles, la Colina y la Glorieta, monumento a las glorias imperiales. De este gran eje axial parten otros ejes perpendiculares, paralelos y diagonales, que conducen a los grandes centros de interés del jardín y a plazoletas circulares, que funcionan como centros nodales de segundo orden. La ordenación de la colina no estuvo falta de dificultades. En principio Maria Teresa no estaba muy de acuerdo con la construcción del pórtico. Hasta 1775 no fueron aprobadas las obras, al igual que las Ruinas Romanas y la Fuente de Neptuno. EL GRAN PARTERRE Fue construido a mediados del siglo XVIII. Conocemos su aspecto inicial gracias al cuadro de Canaletto, que nos presenta un gran parterre bordado, que se extiende desde el palacio hasta el pie de la colina. Está dividido en tres sectores por cuatro caminos transversales. En el centro de los parterres meridionales había sendos boulingrins, que sólo tenían un uso decorativo, y en los laterales se alineaban pequeños árboles con formas cónicas y esféricas. El Gran Parterre estaba bordeado por muros formados por grandes setos, que conducen la mirada hacia la Fuente de Neptuno. En 1770 nuevos diseños incluían un juego de fuentes y alineaciones de esculturas, que no fueron llevados a cabo. Un proyecto de todo el complejo realizado por Franz Boos en 1780 muestra el diseño definitivo del parterre central. Las esculturas fueron colocadas en pequeñas alcobas vegetales laterales. El director de todo el programa fue el escultor Johann Christian Wilheln Beyer, que ejecutó todas las obras junto con un importante grupo de colaboradores con mármol de las canteras del Tyrol, región que entonces pertenecía a Austria. El programa iconográfico, formado por 32 esculturas o grupos escultóricos, se basó en figuras de personajes históricos y mitológicos. Destacan las figuras relacionadas con la música –Caliope y Anphión-, la Guerra de Troya – Rapto de Helena y Huida de Troya-, las cuatro principales virtudes del poder –Jasón, Aspasia, Fabio y Perseo-. Hay también figuras de dioses, que representan el panteísmo naturalista presente en el jardín barroco, y héroes virtuosos. En 1900 el Gran Parterre sufrió una profunda transformación, modificándose los dibujos con motivos neobarrocos polícromos y plantaciones florales de estación, diseño que se ha conservado hasta la actualidad. LA FUENTE DE NEPTUNO El conjunto monumental de la Fuente de Neptuno, situado al pie de la colina, supone la terminación del Gran Parterre y es una de las grandes actuaciones promovidas por la emperatriz María Teresa. Las excavaciones para el estanque comenzaron en 1776 y la fuente fue completada cuatro después, poco antes de la muerte de la emperatriz. Los grupos escultóricos fueron realizados en mármol del Tyrol (Sterzing) y fueron ejecutados por el escultor W. Beyer, probablemente siguiendo diseños de J. F. Hetzendorf von Hohenberg. La fuente está coronada por una monumental roca ocupada por Neptuno y su séquito. Neptuno está de pie con el tridente en su mano izquierda y sobre un carro de conchas sobre una gruta. A su izquierda hay una ninfa y a su derecha de rodillas la diosa Tetis, que implora el favor de Neptuno a favor de su hijo Aquiles, que ha emprendido el viaje hacia Troya. A los lados de la gruta hay una serie de tritones montando o refrenando a hipocampos con cuernos en sus manos, con los que anuncian la llegada de Neptuno, que simboliza al monarca controlando sus dominios y sus habitantes. LA GLORIETA La Glorieta fue construida para celebrar la victoria de Kolin sobre Federico II de Prusia ocurrida el 18 de junio de 1757, que obligó a los prusianos a abandonar Bohemia. Es considerada como un monumento a la guerra justa. Inicialmente los diseños de J. B. Fischer von Erlach incluían un belvedere sobre la Colina de Schönbrunn, que servía de complemento del conjunto palacial. No obstante el proyecto no sería realizado hasta la época en que Hohenberg llevó a cabo una serie de remodelaciones en el jardín. La primitiva columnata clasicista de la Glorieta fue erigida en la cresta de la colina en 1775. La estructura consiste en una sección central con forma de arco de triunfo con dos alas laterales formadas por cuatro arcos. La parte central, cerrada con cristales en el último año de vida de Maria Teresa, se coronaba con un gran águila con las alas desplegadas y apoyadas sus garras sobre un globo. A los lados se dispusieron grupos de trofeos. Estas obras fueron realizadas por H. Henrici. El tejado en forma de terraza y adornado por balaustradas se usaba desde el siglo XIX para observar la perspectiva de los jardines, del palacio y de los campos, que se extendían hasta la misma ciudad de Viena. En el frente del ático se dispuso una inscripción fundacional, escrita en un sistema numérico etrusco, anterior al sistema romano, que cambia los signos para el número mil y el quinientos: JOSEPHO II. AVGVSTO ET MARIA THERESA IMPERANTIB. ERECT. MDCCLXXV Las escalinatas laterales de acceso al belvedere están también adornados con monumentales trofeos y leones, ejecutados por el escultor J. B. Hagenauer. La mayoría de las esculturas dobles, capiteles, arcos y entablamentos procedían del palacio renacentista de Neugebäude, comenzado por el emperador Maximiliano II en 1568. Lo mismo sucede con los bucráneos que decoran el friso interior de la sección central. Durante el siglo XIX el interior de la cristalera fue usado como comedor por la familia imperial. Tras las destrucciones ocurridas durante la Segunda Guerra Mundial la Glorieta fue reconstruida y la sección central fue adaptada para ser usada como cafetería. EL HERMOSO MANANTIAL, THE SCHÖNE BRUNNEN En el sector sudeste de los jardines se halla el bosquete con la Schöne Brunnen y la Fuente del Ángel. En 1771 se construyó una nueva edificación para la fuente siguiendo diseños del arquitecto Isidor Canevale. Tiene forma de pabellón cuadrado con arcos en el frente y en la parte posterior, donde se hallan el estanque de la fuente y la figura de la ninfa Egeria, realizada por W. Beyer. Frente a la fuente se halla la figura de Cibeles, también realizada por Beyer. Las figuras de Eurídice y Cincinatus embellecen el adyacente espacio rodeado por un seto, donde se halla la renacentista Fuente del Ángel, procedente del Palacio Neugebäude, que fue trasladada a Schönbrunn en 1770. La actual fuente es una copia de la original, que ha sido trasladada al vestíbulo del palacio por razones de conservación. LAS RUINAS ROMANAS Originalmente llamadas Ruinas de Cartago, se hallan al pie del bosque de la Colina. Diseñadas por J. F. Hetzendorf von Hohenberg y completadas en 1778, esta estructura está totalmente integrada en un jardín paisajista. El nombre de Ruinas de Cartago simboliza la victoria de Roma sobre Cartago. La Casa de los Habsburgo se consideraba como representante del Sacro Imperio Romano Germánico y por lo tanto sucesora legítima del antiguo Imperio Romano. Esta estructura vendría a ser una expresión de sus reclamaciones dinásticas. Hohenberg se inspiró para esta obra en un antiguo templo romano de Tito y Vespasiano, que fue recogido en un grabado de Piranesi de 1756. Simboliza la caída de los imperios así como la conservación de los restos de un heroico pasado. En el centro de un estanque adornado con arena y cañas hay un grupo escultórico, que representa a los ríos Danubio y Enns. Detrás del arco central hay una terraza que simula el efecto de una cascada. Guía hacia la estatua de Hércules, que sujeta con las manos a la Hydra y lucha contra el Cancerbero, personificaciones de los vicios. LA FUENTE DEL OBELISCO Situada también a los pies de la Colina, la Fuente del Obelisco constituye el fin de la perspectiva de la diagonal oriental y junto con la Glorieta y el Zoo constituyen los puntos de interés más importantes de los jardines. Diseñada por Hohenberg y erigida en 1777, las esculturas fueron realizadas por B. Henrici, siguiendo diseños de W. Beyer. Consiste básicamente en una gruta con forma de montaña con tres estanques en los que el agua se derrama desde la máscara central y los jarrones sostenidos por personificaciones de ríos. Sobre lo alto de la montaña se halla el obelisco, cubierto de jeroglíficos, que relatan la historia de la dinastía de los Habsburgo. Coronado con una esfera dorada, que representa al sol, simbolizan el camino de los rayos del sol hacia la tierra, mientras que los cuatro bordes del obelisco representan a los cuatro puntos cardinales. El obelisco de Schönbrunn representa la aspiración de los Habsburgo de un poder absoluto y duradero. KRONPRINZENGARTEN En el frente oriental del palacio se extiende un jardín conocido desde 1785 como Kronprinzengarten (Jardín del Príncipe Heredero), formado por parterrres bordeados por plantaciones florales. Al lado se halla el Garten Am Séller (Jardín sobre bodega), nombre que proviene del hecho de estar construido sobre unas bodegas, probablemente realizadas hacia 1700. Este jardín está rodeado por una gran pérgola embovedada con forma de herradura, en la que cinco pabellones están integrados. El pabellón central situado en medio de la herradura es utilizado hoy como plataforma para ver el jardín en altura. La pérgola y los pabellones, construidos originalmente en madera, fueron sustituidos en 1770 por estructuras de hierro cubiertas por trepadoras de Virginia. LA ORANGERY En 1754 se realizó el edificio para el almacenamiento de los naranjos, siguiendo diseños de Nicolas Jadot bajo la dirección de N. Pacassi. Con unas medidas de 189 x 10 m. es el edificio barroco más grande destinado a este uso después del de Versalles. EL INVERNADERO DE PALMERAS Y LA CASA DEL RELOJ DE SOL La colección botánica imperial había crecido notablemente después de la expedición realizada alrededor del mundo en 1860 ordenada por el emperador Francisco José. Por este motivo se decidió construir un gran invernadero de hierro y cristal diseñado por el arquitecto Franz Xaver Segenschmid. Con una longitud de 130 metros, el invernadero consta de un pabellón central con 28 metros de alto y dos laterales con tres metros menos, unidos por galerías. Los pabellones contienen diferentes zonas climáticas. Están realizados en estilo historicista utilizando la más moderna tecnología de la época en el uso del hierro y del cristal. Destruido en 1945 por una bomba hubo de ser reconstruido totalmente. En estos años fue también trazado el jardín adyacente, conformado por un jardín formal con dos parterres simétricos de flores con fuentes y pequeños árboles con formas esféricas y cónicas. La Casa del Reloj Solar fue originalmente dedicada a la Colección de Nueva Zelanda, como era conocida. Incluía especies de Australia y Sudáfrica. Diseñada por Alphons Custodis y erigida entre 1904 y 1905, fue construida también en hierro y cristal. La fachada es de obra y tiene forma de arco de triunfo. BIBLIOGRAFÍA VALDINI, Anna (1997),Viena, Florencia, Casa Editrici Bonechi. IBY, Elfriede (2001), The park at Schönbrunn, Viena, Schlob Schönbrunn Kultur und Betriebsges. KURDIOVSKY, Richard (2005), The garden of Schönbrunn, Viena, Residenz Verlag.