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Historia del jardín

La naturaleza al servicio del arte

Valencia. Jardín de Monforte

Es uno de los muchos ejemplos de huertas y jardines que poblaban los terrenos situados extramuros de la ciudad al otro lado del río en la calle Alborada y Vuelta del Ruiseñor. Historia En 1849 Juna Bautista Romero adquiere los terrenos transformando las huertas en jardines, en los que se trazan dos zonas: una clásica y otra paisajista. Su realización se atribuye al arquitecto Sebastián Monleón Estellés. En 1872 es adquirido por los señores de Monforte. El 30 de mayo de 1941 es declarado jardín artístico, momento en el que el Patronato de Jardines encarga un proyecto de restauración a Javier de Winthuysen. Como él mismo indica sus trabajos consistieron en la conservación del poético efecto que en general el jardín presenta, impidiendo a la par que se acentúe su ruina y escondiendo en lo posible la mano para que las obras que se realicen no desdigan de las antiguas Los trabajos se iniciaron en 1942, encargándose de la parte arquitectónica Alejandro Ferrant. La restauración afectó a todo el jardín, incorporando nuevas especies tradicionales del jardín valenciano como naranjos, cipreses y mirtos. En 1971 el Ayuntamiento de Valencia adquirió la propiedad del jardín y llevó a cabo una ampliación del jardín, en la que se repiten los elementos clasicistas y naturalistas del jardín viejo. Descripción El núcleo central de toda la ordenación está constituido por el palacete, realizado en un estilo historicista. La casa está comunicada con la zona clasicista del jardín por medio de dos accesos: uno está formado por un atrio con forma semicircular adornado con bustos. Detrás se hallan los parterres, en el centro de los cuales se halla la fuente de Dafnis y Cloe. Este sector es conocido con el nombre de parterre viejo, que está conformado por cuadros de setos bajos de mirtos y evónimos. En el centro de los cuadros se hallan las estatuas de los cuatro continentes, que siguen un modelo iconográfico que pudo ser creado por el escultor chileno Virginio Arias a finales del siglo XIX y del que hay diversas copias, réplicas o variantes en la propia ciudad de Valencia en los Jardines de Parcent, en los Jardines de la Tamarita de Barcelona, en la plaza Benjamín Vicuña de Angol, Chile, en la ciudad de Santiago de Cuba, en hornacinas exteriores del Museo de Arte de Lima y en el palacio de San José de la ciudad argentina de Entreríos. Tras el parterre viejo se halla el parterre nuevo y el sector triangular, donde se hallan la fuente de los naranjos y el muro de cipreses, en los que se han esculpido una serie de arcos. El parterre nuevo está formado por cuadros de setos de cipreses y mirtos, en el centro de los cuales se halla la estatua de Flora sobre una columna. Detrás se hallan la rosaleda, el nuevo jardín de trazado regular realizado en 1971 y el jardín de estilo naturalista, formado por terrenos desnivelados y caminos irregulares. El segundo acceso al jardín se realiza a través de la Glorieta de los Arcos, que es uno de los conjuntos más conseguidos del jardín, donde se integran con gran maestría la arquitectura, la escultura y la naturaleza. En el centro, en un nivel inferior, hay una fuente baja con un surtidor en el centro, rodeada de una verja de hierro forjado. A los lados hay varios grupos de putis y ángeles jugando con animales y un tritón haciendo sonar la caracola. Tras subir una escalera adornada con jarrones y pilastras y esculturas clásicas se traviesa un arco, coronado por dos dragones, que conduce a una zona boscosa y umbría. BIBLIOGRAFÍA SELECCIONADA Santamaría, María Teresa (1993), Jardines de Valencia: el jardín de Monforte, Consellería de Cultura de la Generalitat , Valencia. Sarthou Carreres, Carlos (1948-1949), Jardines de España: Valencia, Semana Gráfica, Valencia. Añón, Carmen (dir.) (1989), Javier de Winthuysen jardinero Andalucía, Consejería de Obras Públicas y Transportes, Sevilla. Añón, Carmen, Luengo, Mónica y Luengo, Ana (2000), Jardines artísticos, nº 6 de Tesoros de España, Espasa Calpe, Madrid.