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Historia del jardín

La naturaleza al servicio del arte

Tívoli. Villa Adriana

La Villa de Adriano en Tívoli era una verdadera ciudad, síntesis de oriente y de occidente, construida a comienzos del siglo II de nuestra era a 25 kilómetros de la ciudad de Roma. A ella se fue a vivir el emperador cuando fijó su estancia en Italia. Cerca de Roma, pero lo suficientemente lejos como para poder gozar de un poco de aislamiento en uno de los paisajes más bellos del Lacio: los montes Tiburtinos. Este tipo de ciudad, que une lo público y lo privado de un gran gobernante, será imitado por otros reyes europeos de la Edad Moderna. Se trata de una aglomeración de edificaciones y de monumentos extendidos sobre una superficie de 80 hectáreas y dispuestos de manera independiente en torno a grandes ejes. Los edificios se inspiraron en monumentos admirados por el emperador Adriano durante sus viajes de un lado a otro del Imperio, especialmente de Oriente, Grecia y Egipto. Junto a los elementos y estilos provinientes de estas culturas, los arquitectos romanos impusieron su técnica de cubrición de grandes espacios con bóvedas y los nuevos materiales, especialmente el hormigón, que luego se recubría con estucados, planchas de mármoles y conchas naturales. Todo el conjunto goza de perspectivas naturales del paisaje y se dispone sobre colinas organizadas en terrazas. Cuatro son los conjuntos arquitectónicos más importantes de la ciudad: 1) La Piazza dOro: era la zona de recepción, formada por un jardín peristilado y una gran sala cubierta por una bóveda de melón. Era donde esperaban los que querían ser recibidos por el emperador. Se encontraba a la entrada de la ciudad. 2) El Pecile, que era un gran estanque rodeado de graderío en forma de circo, que se utilizaba para recreo del emperador, fiestas y naumaquias. 3) El Teatro Marítimo era la residencia privada del emperador, a la que sólo tenía acceso su círculo íntimo de amistades. Estaba formado por una isla rodeada de un estanque circular en forma de anillo, que sólo se salvaba por un puente levadizo de madera. Los muros estaban cubiertos de mármoles y en él predominaba claramente el estilo griego con columnnas y pórticos. Allí se encontraban la torre para la biblioteca privada del emperador, unas termas, el comedor y el nicho con el busto de Antinoo, que fue amante del emperador. 4) Canopus y Serapeum: este conjunto era uno de los más logrados de toda la ciudad, y era una simbiosis de Grecia y de Egipto, de donde toma nombre el gran estanque o Canopus. Estaba dedicado a las comidas de carácter público del emperador. Tiene forma de ninfeo y está organizado en torno a un eje central axial, que aglutina el gran estanque rodeado de una arquería que cobijaba copias de esculturas griegas, al fondo del cual se econtraba la enorme construcción abovedada del Serapeum, con uno de sus lados abiertos para poder contemplar el estanque y las esculturas de mármol. El interior estaba refrijerado por las corrientes de aire y por canales de agua, que pasaban junto a los comensales y desembocaban en el estanque. BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA: GIEDION, Sigfried (1975), La arquitectura fenómeno de transición, Barcelona, Gustavo Gili. ACKERMAN, James S. (1997), La villa como forma e ideología de las casas de campo, Madrid, Akal. FARIELLO, Francesco (2000), La arquitectura de los jardines, Madrid, Celeste. KLUCKERT, Ehrenfried (2000), Grandes jardines de Europa. De la Antigüedad hasta nuestros días, Colonia, Könemann. PÁEZ DE LA CADENA, Francisco (1998), Historia de los estilos en Jardinería, Madrid, Istmo. ROBERTSON, D. S. (1981), Arquitectura griega y romana, Madrid, Ediciones Cátedra. MONTIJANO GARCÖA, Juan M. y VERA VALLEJO, Igor (2004), Fuentes literarias para el estudio arquitect¢nico de Villa Adriana en T¡voli, en Architettura e ambiente, Aracne editrice Roma, p gs. 3-40. SEGURA MUNGUÍA, Santiago (2005), Los jardines en la Antigüedad, Edición a cargo de Javier Torres Ripa, Universidad de Deusto, Bilbao.