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Historia del jardín

La naturaleza al servicio del arte

Segovia. La Granja de San Ildefonso

Es la primera gran empresa arquitectónica de la nueva dinastía de los Borbones en España. Tras finalizar la Guerra de Sucesión el nuevo monarca decide construir un nuevo palacio en la zona norte de Madrid cerca de Segovia, donde desde el siglo XVI los reyes españoles habían construido palacios destinados a la caza y al descanso en las épocas, en las que en Madrid hacía demasiado calor. Inicialmente se adquiere una hospedería y se encarga la construcción de una capilla y una residencia al arquitecto Teodoro Ardemans. Este primer proyecto presenta aún el esquema de los tradicionales alcázares españoles con torres en los cuatro ángulos y con el gran volumen sobresaliente de la Colegiata, que ocupa la cabecera del eje axial. Tras la muerte de la reina María Luisa de Saboya, la nueva esposa de Felipe V, Isabel de Farnesio, encarga la remodelación del palacio a arquitectos italianos. Entre 1727 y 1734 Andrea Procaccini y Sempronio Subisati construyen los patios sur y norte, y la fachada del jardín en el lado oriental. La fachada a los jardines será construida por Sacchetti, siguiendo el proyecto de Juvara. De esta forma la tradición española aparece en el edificio de Ardemans, en las construcciones de las caballerizas y cuarteles, en los chapiteles y en la policromía de las paredes. Por otro lado los patios norte y sur y la fachada a los jardines son italianos. Así el núcleo es español y los exteriores italianos. Sin embargo lo verdaderamente importante y novedoso de este sitio real corresponde a los jardines, realizados por artistas franceses venidos de Versalles y sobre todo de Marly, que constituye el modelo formal e iconológico de la Granja. Los jardines de la Granja presentan importantes novedades con respecto a los modelos franceses, lo que les confiere una gran singularidad. En primer lugar el palacio está abajo y los jardines ascienden por una colina de fuerte pendiente en dirección este-oeste. También carecen de unidad espacial y simbólica, estando conformados por varias unidades yuxtapuestas. Igualmente no hay perspectivas infinitas ni unidad iconológica, como en sus modelos parisinos. A pesar de estas diferencias los autores de los jardines y de sus fuentes y esculturas fueron artistas franceses: el autor de la traza fue el arquitecto René Carlier, que estuvo ayudado por el jardinero Esteban Boutelou y el ingeniero militar Esteban Marchand. La mayoría de las fuentes y esculturas fueron realizadas por los escultores Rene Fremin y Jean Thierry, que firmaron sus obras. Los jardines se extienden entre la fachada de palacio realizada por Sacchetti y el gran lago artificial situado en el extremo occidental al pie de las montañas de la Sierra, estando conformados por cinco unidades yuxtapuestas. Del centro de la fachada parte el gran eje axial, atravesando sucesivamente la explanada del palacio con las esfinges, el parterre bordado con el hemiciclo de la Fuente de Anfítrite, la Cascada ascendente, la Fuente de las Tres Gracias, el Cenador octogonal, el parterre de Andrómeda, y el bosquecillo de planta circular con ocho calles divergentes, finalizando en el gran lago llamado el Mar. Del lado izquierdo de palacio parte otro eje paralelo, del que forman parte los estanques superpuestos conocidos como la Carrera de Caballos, la Fuente de Neptuno, la Fuente de Apolo con el estanque de la Media Luna, la plaza con la cascada y la Fuente de Perseo y Andrómeda, y el bosquecillo. La Fuente de Andrómeda simboliza a la nueva dinastía: Andrómeda es la monarquía española salvada por Perseo, el rey Felipe V, ayudado por Minerva, que simboliza a la monarquía francesa. En el lado derecho de palacio se configura otro eje paralelo, del que forman parte la Fuente de Eolo o de los Cuatro Vientos y varios bosquecillos. En el sector más meridional se extiende en la misma dirección este-oeste un nuevo grupo de espacios ajardinados, que gozan de una gran independencia, al situarse excepcionalmente en un nivel inferior, lo que en este caso recuerda a los parterres sur y norte de Versalles. En la zona más próxima a palacio se encuentra la Fuente de la Selva presidida por las divinidades protectoras de los jardines Vertumno y Pomona, y otros habitantes de la naturaleza salvaje. Tras atravesar la Ría por un puente de piedra se accede a diversos bosques y jardines, entre los que el más interesante es el Laberinto. Por último en el sector septentrional se ha organizado un conjunto de jardines yuxtapuestos, que destacan por su belleza y espectacularidad. En el eje que parte lateralmente de palacio desde el Patio de la Herradura se encuentra el Parterre de la Fama con las esculturas de Apolo y Dafne y la monumental Fuente de la Fama, dedicada a la gloria de la monarquía española. De forma paralela un camino sombreado que parte de la explanada de palacio finaliza en la fuente más monumental de todos los jardines: la Fuente de los Baños de Diana. La Fuente de la Fama está organizada en forma de una montaña coronada por la figura de la Fama subida en Pegaso en el momento de tocar la trompeta, de modo que se inspira claramente en la obra del mismo tema del palacio de Marly, realizada por Coysevox. De lo alto de la fuente nace un surtidor de agua, que alcanza la altura de 40 metros. Por la montaña se despeñan varios guerreros moros, mientras que en la base cuatro figuras recostadas representan a cuatro ríos de España. La fuente expresa el triunfo de Felipe V en la Guerra de Sucesión y en Italia, al ocupar sus hijos varios tronos. El diseño se inspira en un dibujo del pintor Le Brun. La Fuente de los Baños de Diana está desarrollada por medio de una gran fachada arquitectónica con un nicho en el centro y un estanque delante de clara inspiración italiana. Fue proyectada por René Fremin y Jacques Bousseau. El nicho está ocupado por Acteón tocando la flauta, que observa delante la escena de Diana que es atendida por las ninfas después de la caza, mientras que otras juegan en el estanque con perros y delfines. Del centro de este camino transversal y con dirección este-oeste surge otra senda que conduce a otro de los espacios más complejos y significantes,la Plaza de las Ocho Calles, que tiene en su centro el grupo de Mercurio y Psique, y en los ángulos ocho fuentes consagradas a Saturno, Minerva, Hércules, Ceres, Neptuno, Victoria, Marte y Cibeles. A su alrededor se sitúan otras fuentes, que destacan especialmente por la vistosidad de sus juegos de agua: la Fuente del Canastillo, la de los Dragones, la de las Tazas, y especialmente la de Latona, que se inspira en la fuente del mismo tema de Versalles. Los espacios laterales del parterre de palacio y de la cascada están adornados con esculturas en mármol, que representan a musas, continentes, dioses, etc BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA: BREÑOSA, Rafael, CASTELLARNAU, Joaquín María de (1884), Guía y descripción del Real Sitio de San Ildefonso, Madrid, Impresores de la Real Casa. Edición facsímil de ÍCARO, 1991. SANCHO, José Luis, y APARICIO, Juan Ramón (2000), Guía Real Sitio de la Granja de San Ildefonso y Riofrío, Madrid, Patrimonio Nacional.