Menú

Historia del jardín

La naturaleza al servicio del arte

Pontevedra. La Estrada. Pazo de Oca

El Pazo de Oca, situado en el municipio de la Estrada de Pontevedra, constituye la obra maestra de la jardinería gallega, donde se funden la influencia italiana y francesa con el clima y las tradiciones culturales del noroeste peninsular, representando un excelente ejemplo de unión entre arquitectura, jardinería, horticultura y naturaleza. HISTORIA Sus orígenes se remontan al siglo XII, cuando se construye una fortaleza, de la que solo se ha conservado una torre incrustada hoy en el ángulo del palacio actual. A mediados del siglo XV Álvaro de Oca construye una casa-fuerte, que a finales de siglo pasa a poder del arzobispo de Santiago. En 1574 Felipe II desafecta las propiedades del Señorío de Santiago, momento en que el pazo es adquirido por María de Neira. Tras pasar por varias generaciones a comienzos del siglo XVIII el pazo es propiedad de Andrés Gayoso Ozores, regidor perpetuo de Santiago, y de su mujer Constanza Arias de Ulloa, dama de la reina. Durante la primera mitad del siglo XVIII se realizan importantes obras, que le van a dar el aspecto que hoy tiene. Se reconstruyen la torre almenada y el cuerpo principal del palacio, se realiza la capilla y se trazan los jardines. Las obras continuaron en menor medida en el siglo XIX y a comienzos del siglo XX. En 1945 es declarado Jardín Histórico. En la actualidad el pazo es propiedad del duque de Segorbe, que posee también los Jardines de Moratalla en Hornachuelos, Córdoba. ESTRUCTURA FORMAL En la actualidad el conjunto arquitectónico con planta en escuadra conforma una amplia y espaciosa plaza de fiestas, limitada en tres de sus frentes por la fachada del palacio en su lado más largo, y por la fachada de la iglesia y por un crucero de piedra en sus dos lados más cortos. El acceso al interior se realiza a través de una portada de piedra de estilo rústico, sobre la que hay un gran balcón de hierro forjado. Tras atravesar el portón de madera se llega a un amplio zaguán, que posee como elementos destacados un gran banco de piedra adosado rematado por dos escudos y una corona, y una fuente adosada también realizada en piedra. El zaguán da paso al Patio Principal del palacio con planta en forma de U, en el centro del cual hay una fuente de piedra rodeada de setos de boj. La fachada interior del palacio se abre al patio por medio de numerosas ventanas y balcones, destacando la sección central, conformada por una galería de cinco arcos de piedra sobre gruesos pilares, sobre la que descansa la galería acristalada del primer piso, que posee diez ventanas separadas por estrechas pilastras. Junto a la fuente destaca un gran árbol de camelias. A continuación del patio principal, situado en un nivel inferior y separado por una escalera de piedra, se halla el Patio de Labor, donde destacan el hórreo y la puerta de salida al campo, rematada por un gran frontón curvo de piedra, adornado por un gran escudo coronado, que termina en una cruz. En el lateral izquierdo del patio de labor hay un pequeño Jardín Cerrado, formado por un laberinto vegetal, protegido en dos de sus lados por galerías porticadas. El acceso a los jardines se realiza a través del zaguán del palacio por medio de un pasillo lateral, por el que se llega en primer lugar al Jardín Formal, formado por cuadros se setos de boj, magnolios, camelias y jarrones de cerámica erigidos sobre pequeñas columnas de piedra. A continuación se disponen los elementos más monumentales y característicos de los jardines. Su ordenamiento, dispuesto sobre una amplia superficie rectangular, que posee un suave declive, está originado por el principal motivo artístico del jardín: el agua. El agua llega al jardín por su zona más elevada, procedente de los ríos Bóo y Mao, y se recoge en un gran estanque rectangular, que después a través de dos canales, se distribuye por todo el jardín a partir del Lavadero, construcción de arquitectura popular formada por una especie de templete abierto en todos sus lados. En la zona más alta del jardín y junto al gran estanque hay una curiosa ordenación de setos, que dibujan las cruces de tres famosas órdenes religiosas: la cruz de Malta, la cruz de Santo Domingo y la cruz de Santiago. Junto al estanque, en un nivel inferior, se ha dispuesto un largísimo emparrado, que en verano se convierte en un fresco camino sombreado. El agua procedente del Lavadero alimenta la turbina de electricidad, que antiguamente se utilizaba para moler el grano, y se embalsa en dos grandes estanques rodeados por balaustradas, almenas y setos de boj. El Estanque Superior con forma rectangular tiene en su frente superior un puente erigido sobre arcos de piedra, sobre el que se halla la Casa del Capellán, pequeña construcción de piedra, desde la que se disfruta de la gran perspectiva acuática y vegetal del estanque, en el centro del cual hay una isla con forma de barca de piedra plantada con hortensias, en cuya proa se halla la escultura en piedra del barquero, que constituye la imagen más conocida del Pazo de Oca. En la popa de la embarcación otra escultura también de piedra representa a un joven grumete. Este estanque está separado del inferior por un puente de piedra, adornado con bancos en los laterales y columnas, sobre las que se ha situado un emparrado. El agua se desembalsa en el Estanque Inferior a través de un gran caño de agua, que brota de la cabeza de una serpiente, que es soportada por la escultura en piedra de un gigante. La forma de este estanque es similar al superior y tiene también una pequeña isla central con forma de barca y dos esculturas en popa y en proa, que representan a animales heráldicos. De forma paralela a ambos estanques se disponen pequeños jardines, caminos emparrados y los huertos, que son regados por uno de los dos canales, que parten del estanque superior. En este sector destacan la Glorieta, que tiene en su centro la escultura de un caballero erigida sobre una columna a manera de triunfo, así como otra glorieta con bancos y una escalera, que da acceso al Paseo de los Tilos, enorme extensión de terreno con 150 metros de largo, realizada por Fernández de Henestrosa en 1920 para dedicarla a carrera de caballos. BIBLIOGRAFÍA PORTELA, César, PINO, Daniel y OSORIO, Carlos (1984), El Pazo de Oca, Madrid, Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo. AÑÓN, Carmen, LUENGO, Mónica y LUENGO, Ana (1995), Jardines artísticos de España, Madrid, ESpasa Calpe, págs. 176-182.