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Historia del jardín

La naturaleza al servicio del arte

París – Isla de Francia. Vaux-Le-Vicomte

El nombre de Vaux-Le-Vicomte, tomado de la confluencia de dos valles, está unido a la fiesta que el 17 de agosto de 1661 ofreció Nicolás Fouquet, superintendente de Hacienda de Luis XIV, a su rey, a la reina Ana de Austria y a la corte de Francia. El vizconde de Vaux nació en 1615 y se educó con los jesuitas en París. En 1641 compra el viejo castillo de Vaux-Le-Vicomte. En 1661 asciende al cargo de superintendente de Hacienda. Ese será también el año de su caida, largamente preparada por Colbert, que quería su puesto. Colbert había convencido al rey de que su ministro de hacienda le robaba y que estaba organizando un complot contra el joven monarca. Tras tres años en la prisión de la Bastilla fue condenado a cadena perpetua en la prisión de Pignerol, muriendo en el año 1680. Algunos creyeron identificar a Fouquet con el misterioso personaje de la máscara de hierro, que ingresó en 1661 en la Bastilla. Vaux-Le-Vicomte se hizo con la confluencia de tres grandes artistas: Louis Le Vau, Charles Le Brun y André Le Notre. El palacio, diseñado por Louis Le Vau, se construyó sobre una plataforma rectangular delimitada por fosos de agua. Ocupa el lado posterior de la plaforma y está rodeado por una terraza a la que se accede por un puente. El edificio tiene un cuerpo central con dos alas laterales escalonadas, que forman un pequeño patio en el frente del jardín. Esto le da al edificio un aspecto masivo y a la vez abierto. La concepción de las fachadas plagadas de ventanas lo hacen muy moderno. En cambio las cubiertas muy inclinadas de pizarra negra siguen recordando el aspecto de los tradicionales castillos medievales. Pero son los jardines la verdadera obra maestra de Vaux, siendo considerados como la mejor creación de Le Notre y el primer ejemplo de jardín a la francesa. Esto no es del todo cierto, porque los jardines se empezaron a construir en 1642 en la ribera del río Anqueil y en 1652 ya eran conocidos. En 1661 Vaux ocupaba una extensión de 500 hectáreas, de las cuales 70 estaban dedicadas al jardín. La intervención de Le Notre en Vaux puede fecharse en el año 1656. Los jardines se inscriben entre dos patas de oca con cerca de kilómetro y medio de largo. La entrada se realiza por medio de una verja formada por figuras estipitescas dobles. Viene a continuación un patio, que conduce al puente por el que se accede a la plaforma del palacio, que posee un patio abierto. A los lados de palacio nos encontramos con dos parterres. A continuación y ya en el otro lado hay dos parterres bordados, comprendidos entre el parterre de la corona a la izquierda y el parterre de flores a la derecha. La segunda zona está separada de la tercera por un canal que tiene en su centro un estanque redondo le rondeau. A su alrededor hay cuatro pequeños amores que tienen conchas sobre sus cabezas. Las extremidades laterales de este espacio conducen a la verja de entrada al huerto y a las pequeñas cascadas, llamadas la verja de agua. La tercera zona está dividida en dos por una avenida de agua longitudinal, rodeada por surtidores de agua, al final de la cual hay un estanque de agua cuadrado. A los lados hay dos parterres con estanques. A la izquierda del estanque cuadradado hay una gruta o logia, y a la derecha una avenida transversal que señala el límite de los jardines. Los laterales de estas tres zonas están señaladas por bosquetes y el huerto. Según Pellison Le Notre ha realizado en este gran espacio abierto, estructurado en parterres por grandes avenidas, una interpretación de la corona y los cuatro amores. A partir del estanque cuadrado de agua cambia la escala del jardín, encontrándonos con el estilo propio de Le Notre. Este estanque se convierte así en el elemento de unión de los dos jardines. Por un efecto óptico estudiado, desde el palacio el estanque cuadrado aparece como el estanque de la Gruta, por lo que parece situarse al otro lado del gran canal de un kilómetro de largo, cuyo extremo izquierdo está formado por un estanque redondo llamado la poêle. Tras este abismo de agua se sitúan las cascadas, formadas por cuatro hileras de conchas superpuestas. Al otro lado del canal se halla la Gruta, la construcción más famosa de Vaux y en la parte alta la colosal figura del Hércules Farnesio, que representa al héroe de la Antigüedad apoyado en su maza. Es una obra del siglo XIX, aunque ya fue proyectada en tiempo de Fouquet, al que simboliza descansando después de haber terminado el inmenso trabajo del jardín. La Gruta tiene un frente almohadillado, en el que se alternan nichos con fuentes formadas por rocas naturales y pilastras ornadas con atlantes masculinos. A izquierda y derecha hay dos grutas, en las que dos figuras recostadas representan al río Nilo y al río Anqueil, con cuya agua Le Notre había hecho el gran canal. Vaux supone el fin de la evolución del jardín medieval cerrado, y el inicio de un nuevo concepto de jardín, que se extiende hasta el campo y que a pesar de su gran tamaño puede ser dominado con la vista. Aporta como novedad el parterre bordado, que tiene sus precedentes en los jardines de Luxemburgo y en el Versalles de Luis XIII. La primera fase de los jardines de Vaux fue realizada por Mollet y la segunda por Mansart, interviniendo Le Notre en su transformación final y sobre todo en la zona del jardín de la Gruta. Estos jardines fueron utilizados como punto de partida de los jardines de Versalles. Muchas plantas y árboles fueron transplantados al palacio real, especialmente los naranjos, que fueron a parar al naranjal. En esos momentos las plantaciones de naranjos estaban de moda, siendo la especie preferida de Luis XIV. Bibliografía recomendada PÉROUSE DE MONTCLOS, Jean-Marie (2002), Vaux Le Vicomte, París, Editions Scala.