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Historia del jardín

La naturaleza al servicio del arte

Madrid. Real Jardín Botánico

La creación del Real Jardín Botánico de Madrid fue ordenada por el rey Fernando VI en el año 1755, instalándose en la Huerta de Migas Calientes, junto a la actual zona de Puerta de Hierro. En el año 1774 el rey Carlos III ordena su traslado al Paseo del Prado y encarga su diseño al arquitecto Francisco Sabatini. Esta zona era ya entonces un enclave privilegiado de Madrid, ya que en él se estaba construyendo la denominada Colina de las Ciencias, que englobaba el Museo de Ciencias Naturales, después convertido en Museo Nacional del Prado, el Observatorio Astronómico y el Jardín Botánico. Este complejo científico formaba parte de un conjunto monumental constituido por los jardines y el palacio del Buen Retiro, el monasterio de los Jerónimos con sus jardines, la fábrica de porcelanas del Buen Retiro y el monasterio de la Virgen de Atocha. En el año 1781, bajo el reinado de Carlos III, se inaugura su nueva instalación en el Paseo del Prado en terrenos adyacentes a los jardines del Palacio del Buen Retiro. Los encargados de los proyectos fueron los arquitectos Francisco Sabatini y Juan de Villanueva, que le dieron al jardín una planta trapezoidal, limitada en su frente por el Paseo del Prado, realizado a partir de 1766 por Ventura Rodríguez y José de Hermosilla. Su construcción va a ser determinante en la proliferación de alamedas por toda España e Hispanoamérica. En esta segunda etapa se construyeron la verja que rodea todo el jardín, las puertas monumentales de acceso, los emparrados, el Pabellón Villanueva, erigido originalmente como invernáculo y para la impartición de las clases de botánica, y las tres terrazas escalonadas, donde estaban las plantas ordenadas conforme al método del botánico de Linneo: ornamentales, medicinales, aromáticas, endémicas y de huerta. El conjunto actual posee ocho hectáreas, tiene forma geométrica y está estructurado en tres terrazas principales mas otra superior. Hay cinco paseos, que discurren paralelamente al Paseo del Prado: el Paseo de Minuart, Paseo de Quer, Paseo de Gómez Ortega, Paseo de Lagasca y Paseo de Mutis. La terraza inferior se llama Terraza de los Cuadros y se accede a ella por la Puerta de Murillo. Consta de dieciseis parterres con colecciones de plantas ornamentales, la rosaleda, la huerta, frutales, plantas medicinales y aromáticas. Al fondo del paseo se halla la rocalla. El Paseo de Gómez Ortega, que separa las terrazas de los Cuadros de la de las Escuelas, se llama también Paseo de las Estatuas, porque en 1866 se colocaron cuatro esculturas de botánicos famosos: José Quer, obra de Andrés Rodríguez; Simón de Rojas Clemente, obra de José Grajera; Mariano Lagasca, obra de Ponciano Ponzano; y Antonio José Cavanilles, realizada por José Pagniucci. La segunda terraza es la de las Escuelas y en ella se situan en diferentes parterres plantas cycadales, pteridófitos, gimnospermas, magnólidas, hamamélidas, cariofílidas, dillénidas, rósidas, astéridas y comélidas. La terraza del Plano de la Flor es hoy, tras la transformación llevada a cabo en 1858, un jardín romántico separado de las restantes por un muro de granito con barandilla. El Paseo de Carlos III termina en una glorieta frente al Pabellón de Villanueva, antiguo invernadero y cátedra de Botánica y hoy dedicado a sala de exposiciones. En el centro hay un estanque ovoide con una fuente en forma de obelisco, realizado en 1859 por José María Rubio Escudero y rematado por el busto en bronce de Carlos Linneo (1707-1778), considerado como el padre de la ciencia botánica. En los frentes del obelisco están inscritos los nombres de insignes botánicos de la época. Frente al Monumento a Linneo se halla el Pabellón de Villanueva,formado por dos galerías creadas como Pabellón de Invernáculos. Fue diseñado por Juan de Villanueva en el año 1781. Es de estilo neoclásico con estructura de fábrica y granito berroqueño. La puerta principal está adornada por dos pares de columnas de granito y con grandes cristaleras. Se cubre con cubierta a dos aguas y tejas, que se rematan con lucernarios. Este edificio estuvo dedicado a actividades científicas, hasta que en 1969 se inauguró el Edificio de Investigación, situado junto a la Cuesta de Moyano. En la terraza alta o Plano de la Flor hay una plazoleta rodeada de castaños de indias. A ambos lados del Pabellón de Villanueva hay dos Glorietas,llamadas de los Tilos por los árboles que la rodean. En la plazoleta sur hay un monumento, realizado por el escultor Julio López y dedicado a la dalia, originaria de México que fue cultivada aquí por primera vez en Europa. A ambos lados del pabellón de Villanueva se colocaron en el año 1786 dos grandes pérgolas de hierro con una longitud total de 300 metros. En el año 1979 se recubrieron con parras de uva de la colección de Simón de Rojas. En el año 1993 se inauguró el Invernadero de Exhibición, donde se exponen plantas exóticas de distindos ambientes climáticos: desértico, subtropical y tropical. Placas de distintos colores identifican la procedencia de las plantas: rojo para África, verde para América, amarillo para Asia, azul para Oceanía y blanco para Europa. Junto al Invernadero de Exhibición se halla el Invernadero de Graells o Estufa de Graells o de las Palmas, construido en el año 1856. Funciona como estufa fría y en ella se hallan helechos, musgos y plantas acuáticas como los nenúfares. En sus proximidades hay una terrario con plantas suculentas, procedentes de desiertos, estepas y roquedos áridos. Otros espacios del jardín son la Plazoleta de los Plátanos, situada junto al estanque de Linneo, el Paseo de los Olivos, que transita por el extremo sur entre las terrazas media y alta, así como la Terraz ade los Laureles, construida entre 2002 y 2004 por el arquitecto Pablo Carvajal y el paisajista y pintor Fernando Caruncho. La puerta que da al Paseo del Prado es la Puerta Real. Es una puerta monumental de tres vanos y estilo neoclásico proyectada por Sabatini y construida en 1781. De ella surge el paseo de Carlos III, que divide el jardín en dos zonaas iguales. En el cruce con el Paseo de Lagasca se halla la estatua de Carlos III, copia de la que hay en la plaza mayor de Burgos, que fue donada por la fundación Juan March en 1981 con motivo de la inauguración del jardín. La segunda, más sencilla, es la Puerta de Murillo. Tiene dos arcos laterales y un acceso adintelado en el centro. También fue realizada por Juan de Villanueva.La puerta carece del grupo escultórico incialmente proyectado como remate. Desde el Jardín Botánico se auspiciaron los viajes científicos a América y a Filipinas en los siglos XVIII y XIX, conservando los resultados de los mismos con los nombres de sus dirigentes. En el año 1942 el Real Jardín Botánico de Madrid es declarado Jardín Artístico. En 1974 el jardín es cerrado debido a su situación de deterioro. En 1978 se llevó a cabo su restauración, encargándose de las obras de jardinería Leandro Silva y de la arquitectura del Pabellón de Villanueva el arquitecto Antonio Fernández Alba. BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA AÑÓN FELIU, Carmen (1987), Real Jardín Botánico de Madrid. Sus orígenes: 1755-1781, Real Jardín Botánico-C.S.I.C, Madrid. GUERRA DE LA VEGA, Ramón (1987), Juan de Villanueva, arquitecto del rey Carlos III. Museo del Prado y Jardín Botánico, Madrid. CASTROVIEJO, Santiago (1994), Real Jardín Botánico de Madrid, Editorial Avapiés, Madrid. SÁENZ, Concepción (2005), Guía del Real Jardín Botánico, Madrid, Consejo de Investigaciones Científicas. SAN PIO ALADRÉN, M. Pilar, Dra., (2005), El Real Jardín Botánico de Madrid (1725-2005), Madrid, Caja Madrid y Lunwerg Editores.