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Historia del jardín

La naturaleza al servicio del arte

Gillingham. Stourhead

El jardín de Stourhead, como uno de los principales modelos de los jardines paisajistas ingleses, supone la simbiosis entre los modelos clásicos, romanos y renacentistas, y las tradiciones medievales de la Inglaterra cristiana y gótica. El jardín de Stourhead está repleto de citas palladianas y virgilianas, representadas por el viaje de Eneas desde la Troya incendiada hasta la península italiana, donde va a fundar la ciudad de Roma. También este jardín se construye como una nueva Roma. En el año 1717 el banquero Henry Hoare el Viejo (1677-1725) compró Stourhead y encargó al arquitecto Colen Campbell la construcción de una villa de estilo palladiano. Su hijo Henrry Hoare el Joven (1705-1785) se encargaría de construir el jardín, cuyo centro composicional no es el palacio sino un lago artificial, formado con la represa del río Stourd. En torno al lago se organiza un camino, desde el que se van descubriendo los principales elementos del jardín, organizados conforme a perspectivas inspiradas en los cuadros de Claudio de Lorena, posiblemente el pintor más imitado en la Inglaterra del siglo XVIII y del que la Nacional Gallery de Londres conserva una importante colección de cuadros. El palacio se encuentra separado del jardín y rodeado de grandes praderas, en las que los animales pastando forman parte del mismo paisaje. Un camino conduce al lago, iniciándose el recorrido que nos va ofreciendo diferentes perspectivas, siempre diferentes, conforme nos adentramos en él. El primer elemento, que se puede contemplar a los lejos, es la Torre del rey Alfredo, construcción de enorme altura que representa un hecho victorioso de la historia local: la victoria del rey Alfredo sobre los daneses en el año 879. A continuación nos encontramos con la Gruta, una estructura artificial habitada por una Ninfa recostada, posiblemente la Ninfa Egeria, muy utilizada en los jardines paisajistas europeos, y por una Divinidad acuática, que representa al manantial, que surte de agua al lago. Desde el interior de la Gruta una abertura nos permite ver una perspectiva del lago, de la aldea y del templo de Flora. Tras atravesar la Gruta accedemos a la construcción más importante y grandiosa del jardín, el Panteón, construido por Henry Flitcroft en 1754. Inspirado en el Panteón de Roma, recuerda también al palacio de lord Burlington en Chiswick. En su fachada están Baco y Venus, y en su interior hay una escultura de Hércules, relacionado con uno de sus trabajos en el Jardín de las Hespérides, otra escultura de Flora, que hace florecer los jardines tras su matrimonio con Céfiro, que trae la Primavera, y otra escultura de Diana, divinidad también relacionada con los bosques y con la Arcadia. Posteriormente y tras subir un camino empinado y dificultoso llegamos al Templo de Apolo, templo de la sabiduría. La dificultad de acceder al mismo simboliza también lo difícil y laborioso que representa el alcanzar el conocimiento y la sabiduría. Formalmente se inspira en el Templo de Baalbec. Bajando de la montaña de Apolo el circuito continúa por el Puente Palladiano, construcción que no puede faltar en cualquier jardín paisajista que se precie, desde el que se puede contemplar la perspectiva más famosa de Stourhead, difundida por toda Europa por medio grabados. Junto al puente el recorrido termina en el Templo de Flora. El símil con el viaje de Eneas es bastante claro. Una inscripción en la portada recoge las palabras de la Sibila Cumana a Eneas, cuando accede a su gruta en demanda del futuro que le espera tras llegar a las costas italianas:Mantenéos alejados, muy lejos, los no iniciados. Finalmente se llega a la aldea de Stourhead, adquirida por Henry Hoare para incorporarla al jardín como un elemento decorativo más. De la aldea forman parte en la actualidad algunas construcciones, la posada del Águila, la iglesia y su correspondiente cementerio. La presencia de la aldea se hace presente desde el otro lado del lago gracias a la Bristol High Cross, comprada en 1764 por Henry Hoare en la ciudad de Bristol y reconstruida en este lugar. El medievalismo y el gótico, que suponen un homenaje a una de las etapas más gloriosas del pasado nacional y su incorporación a la estética romántica, están aquí presentes a través de esta reliquia medieval auténtica y también por medio del revival del gothic cottage, situado en el otro lado del lago. De este modo en Stourhead están ya presentes casi todos los elementos simbólicos y formales del jardín paisajista inglés, que durante más de un siglo va a imponer un nuevo modelo de jardín por toda Europa. Por este motivo Stourhead se constituye como uno de sus principales modelos. BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA BUTTLAR, Adran von (1993), Jardines del clasicismo y el romanticismo. El jardín paisajista, Madrid, Nerea. STRONG, Roy (2000), The artist and the garden, New Haven and London, Yale University Press. GARNETT, Oliver (2000), Stourhead. Landscape garden, London, The National Trust. QUEST-RITSON, Charles (2003), The English Garden. A social history, London, Penguin Books.