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Historia del jardín

La naturaleza al servicio del arte

Florencia. Jardines Boboli

En el año 1550 Leonor de Toledo, mujer de Cosme I de Médicis, compró el palacio Pitti y las tierras situadas detrás, encargando al arquitecto Tribolo la realización de un jardín en estos terrenos. Muerto éste, se encargó de su terminación primero Bartolomeo Anmanati y más tarde Buontalenti. A comienzos del siglo XVII Giulio y Alfonso Parigi realizarían una ampliación hacia la puerta Romana. Varios frescos nos muestran la disposición de este primer jardín a finales del siglo XVI. Detrás del patio del palacio, en un nivel inferior se construyó un anfiteatro vegetal, como ampliación natural del mismo patio. De su centro parte un eje ascendente, que organiza todo el resto del jardín en una cuadrícula con caminos rectos. A ambos lados del palacio se dispuso un jardín ornamental con cuadros vegetales. A mediados del siglo XVII el jardín sufre una profunda transformación. El anfiteatro vegetal se convierte en un anfiteatro arquitectónico con gradas para su utilización en todo tipo de festejos. En la actualidad se ha colocado en su centro una gran pileta oval con un obelisco. Su eje central se ha reafirmado con la construcción de una terraza a su mediación, cuyo espacio central está ocupado por la fuente de Neptuno. Desde lo alto de este eje se goza de una magnífica perspectiva de la fuente de Neptuno, del anfiteatro, del palacio Pitti y de la ciudad de Florencia al fondo. En lo más alto del terreno se ha construido un jardín ornamental rectangular, el Jardín del Caballero, que goza de amplias perspectivas sobre la campiña toscana y sus villas renacentistas. A la izquierda de este eje se encontraba la gruta de Buontalenti. El resto del jardín se ha convertido en un gran laberinto, derivado del Sueño de Polifilo, obra que inspira la realización de numerosos jardines en toda Europa. Como en la obra de Colonna es necesario descubrir las claves para llegar a través de distintos vericuetos, formados por plazoletas, un laberinto, esculturas de dioses mitológicos y varios jardines geométricos, a un gran eje descendente perpendicular al que sale del palacio, que finaliza en el Jardín del Isolotto, diseñado en 1618 por Giulio y Alfonso Parigi. Como en el Sueño de Polifilo al final de nuestro viaje llegamos a una isla rodeada por un estanque oval, en este caso la isla del Océano, que está presidida por el monumental grupo del Océano y los tres ríos o partes del mundo –el Nilo, el Ganges y el Éufrates, realizada por Giovanni Bologna. El grupo original ha sido sustituido por una copia. Varias esculturas de animales, fuentes de tritones y de delfines con jóvenes, que realizan diversos trabajos, balaustradas y plantas de cítricos adornan este jardín del Isolotto, sin duda uno de los más bellos y mejor conseguidos de toda Europa. Ha merecido la pena pasar todo tipo de penalidades para llegar a este oasis de paz, a este reino de la naturaleza. BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA: HANSMANN, Wilfried (1989), Jardines del Renacimiento y el Barroco, Madrid, Nerea. ENGE, Torsten Olaf y SCHRÖER, Carl Friedrich, (1992), Arquitectura de jardines en Europa 1450-1800. Desde los jardines de las villas del Renacimiento italiano hasta los jardines ingleses, Colonia, Benedikt Taschen. NUVOLARI, Francesco (1992), Il giardino storico allitaliana, Atti del convegno, Milano, Electa. ACKERMAN, James S. (1997), La villa Forma e ideología de la casa de campo, Madrid, Akal. FARIELLO, Francesco (2000), La arquitectura de los jardines, Madrid, Celeste. KLUCKERT, Ehrenfried (2000), Grandes jardines de Europa. De la Antigüedad hasta nuestros días, Colonia, Könemann. ANIBARRO, Miguel Angel (2002), La construcción del jardín clásico, Madrid, Ediciones Akal.