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Historia del jardín

La naturaleza al servicio del arte

Caprarola. Villa Farnese

Fueron construidos por Vignola a partir del año 1559 de forma simultánea a los de Bagnaia, con los que están relacionados estéticamente. El elemento fundamental de la villa y de la población de Caprarola es la gran mole del palacio, cuya gran mole pentagonal se situa al final de una calle recta ascendente, que finaliza en la gran fachada, que establece una gran separación con la población enfatizando el alejamiento del palacio y fijando un itinerario procesional destinado a suscitar el reconocimiento de la condición superior de sus habitantes. Se sitúan tras el gran volumen prismático del palacio, a partir de donde el terreno asciende suavemente, disponiéndose en sucesivas terrazas. Dos jardines de ornamentales se sitúan junto a la fachada trasera: los jardines de verano y de invierno, orientados convenientemente para ser aprovechados en las dos estaciones más extremas del año. A continuación se dispone el denominado Jardín Grande, que presenta inicialmente una plazoleta cuadrada con fuente y en su frente dos construcciones con grutas situadas a ambos lados de una cascada de agua formada por delfines. El agua proviene de la Fuente de los Ríos situados sobre una plataforma. Estos dos elementos también están presentes en Bagnaia y constituyen la principal aportación de Vignola al jardín renacentista italiano. Al fondo del eje de la cadena se sitúa el Casino, que posee una logia en su frente abierta al jardín. A un lado del Casino y en un nivel inferior se ubica el Jardín Secreto, que tiene planta rectangular, vegetación de setos recortados, y que está adornado en su perímetro con esculturas de delfines y hermes con instrumentos musicales, que expresan el carácter lúdico y festivo de este espacio. La mayoría de estas esculturas salieron de la mano de J. del Duca. Finalmente por una escalera lateral, adornada con muretes coronados por una cadena de surtidores, formados por delfines y tazas, se accede a una amplia explanada, adornada en su centro con la Fuente del Lirio y en un lateral con una gruta, que recuerda también a la Fuente del Diluvio de Bagnaia. BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA: HANSMANN, Wilfried (1989), Jardines del Renacimiento y el Barroco, Madrid, Nerea. NUVOLARI, Francesco (1992), Il giardino storico allitaliana, Atti del convegno, Milano, Electa. ENGE, Torsten Olaf y SCHRÖER, Carl Friedrich, (1992), Arquitectura de jardines en Europa 1450-1800. Desde los jardines de las villas del Renacimiento italiano hasta los jardines ingleses, Colonia, Benedikt Taschen. ACKERMAN, James S. (1997), La villa Forma e ideología de la casa de campo, Madrid, Akal. FARIELLO, Francesco (2000), La arquitectura de los jardines, Madrid, Celeste. KLUCKERT, Ehrenfried (2000), Grandes jardines de Europa. De la Antigüedad hasta nuestros días, Colonia, Könemann. ANIBARRO, Miguel Angel (2002), La construcción del jardín clásico, Madrid, Ediciones Akal.