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Historia del jardín

La naturaleza al servicio del arte

Barcelona. Jardines de Motjüic. Jardines Laribal

Fue el primer parque construido por el Ayuntamiento de Barcelona en Montjüic. En 1909 adquirió la finca del abogado y periodista Joseph Laribal, siendo inaugurado un año más tarde. En 1915 se encarga su remodelación y ampliación al jardinero francés Jean-Claude Forestier, que trabaja ayudado por el arquitecto barcelonés Nicolás Rubió i Tudurí. El diseño del nuevo parque parte de fisonomía y de la vegetación de tipo mediterránea existente, potenciándola con la introducción de nuevas especies. Así junto a las encinas, los almendros, los algarrobos, los nísperos y los pinos, nos encontramos los rosales y los geranios. Aprovecha los desniveles de terreno para el uso de terrazas, escalinatas y cascadas de agua, que originan magníficas vistas sobre Barcelona y la poderosa arquitectura del Museo Nacional de Arte de Cataluña. De este modo el paisajismo se impone sobre el regionalismo granadino. No obstante el uso de pérgolas, fuentes de cerámica, ladrillo, muretes blanqueados y arquitecturas clasicistas se inspiran claramente en los jardines granadinos del Generalife y de los Cármenes. Después de un periodo de abandono, los jardines fueron restaurados en el año 2002, añadiéndole algunos elementos nuevos. Se extienden desde la Fundación Miró hasta el Teatro Griego, donde finalizan en la zona denominada como Jardines del Claustro, donde se encuentra el conocido y espléndido árbol del coral. Entre los elementos más significativos podemos destacar los siguientes: Jardines del Teatro Griego. Es un jardín de rosas ubicado al final del Paseo de la Exposición. Fue construido para la Exposición del 29 y llevan el nombre del arquitecto Joseph Amargós. El Teatro Griego. Fue construido para la Exposición de 29. La cantera Magines fue aprovechada por el arquitecto Ramón Reventós para construir un teatro, que imita la forma y disposición de los teatros de la antigua Grecia, apoyándose en la ladera de la colina para la construcción del graderío con capacidad para 1.677 espectadores. Ha funcionado con numerosas interrupciones desde su inauguración en junio de 1929. Jardines del Claustro. Son los jardines más típicamente granadinos con los paseos de cipreses, las terrazas miradores, las fuentes rebajadas y el pórtico en su frente. Jardines del Umbráculo Constan de un gran surtidor en el centro y de un pórtico, donde se halla la escultura de la Danzarina, obra de Antoni Alsina. La Font del Gat. El nombre de esta famosa fuente proviene de una leyenda, que afirma que fue descubierta casualmente por un gato en 1855 y que después fue popularizada por la canción La Marieta de l’ull viu. En 1918 la fuente fue modernizada y el merendero se convirtió en un restaurante realizado por Joseph Puig i Cadafalch. En la actualidad es sede del Centro Gestor de Montjüic. A la leyenda aluden los dos gatos de cerámica existentes a la entrada al recinto y el que hay a la entrada del Centro Gestor. La Rosaleda Es el jardín que mejor refleja el estilo español de Forestier con sus ejes rectos de ordenación, los desniveles salvados por escaleras con peldaños de piedra, el empleo del ladrillo como material constructivo, los cipreses los bancos, las pérgolas, los setos, la vegetación baja y la introducción de algún elemento singular como la escultura en mármol blanco, Estival, realizada por Jaime Otero. BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA HUERTAS, Joseph M. (2003), Monjüic. Guía, Ajuntament de Barcelona.